CÓMO REVISAR TU MODELO DE NEGOCIO SIN CONVERTIRTE EN TU PROPIO OBSTÁCULO |
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Cuando decides revisar el estado real de tu negocio, hay un error que cometen casi todos los emprendedores: se convierten en sus propios jueces. Llegan a las conversaciones con su equipo buscando culpables, señalando errores, generando defensas y al final obtienen respuestas maquilladas en lugar de la verdad.
El resultado es que haces el ejercicio de revisión pero no encuentras lo que realmente está fallando. Tu equipo te dijo lo que querías escuchar, no lo que necesitabas saber. La actitud con la que revisas tu negocio determina la calidad de la información que obtienes. Y sin información real, las decisiones que tomes serán sobre una versión falsa de tu empresa. Esto tiene solución, empieza por entender cómo hacer las preguntas correctas, las que abren, no las que cierran. El error más común: llegar como juez en lugar de como líder. Imagina que decides revisar cómo está funcionando el área de atención al cliente. Llegas a la conversación con tu responsable con una lista de quejas, cruzas los brazos y preguntas: ¿Por qué no se están cumpliendo los tiempos de respuesta? ¿Qué crees que va a pasar? Tu responsable, se va a poner a la defensiva. Va a buscar justificaciones. Va a protegerse. Y tú vas a salir de esa conversación con una versión incompleta y filtrada de la realidad. Ahora imagina que llegas a esa misma conversación con curiosidad genuina. Con actitud participativa, interesado de verdad en entender cómo está viviendo, el responsable asignado a ese proceso, qué obstáculos encuentra, qué haría diferente. La información que obtienes en el segundo escenario vale diez veces más que en el primero. Y las decisiones que puedes tomar con esa información son completamente distintas. La actitud que genera apertura en tu equipo Antes de pensar en qué preguntas hacer, define la actitud con la que vas a entrar a cada conversación de revisión. Tu equipo percibe inmediatamente si llegas como árbitro o como líder que quiere entender. Una actitud que genera apertura tiene estas características:
Tu equipo no te va a decir la verdad si siente que cualquier cosa que diga puede usarse en su contra. La confianza es el requisito previo a la información. |
Los tres tipos de preguntas para revisar tu negocio con honestidad. |
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El tipo de pregunta que haces determina el tipo de respuesta que recibes. Hay tres categorías que necesitas manejar, cada una tiene su momento y su propósito.
1. Preguntas abiertas: para entender el panorama completo Son las más poderosas al inicio de cualquier conversación de revisión. Permiten que la persona se exprese libremente, sin sentirse acorralada. Empiezan con: ¿cómo?, ¿qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué? O con frases como: muéstrame, descríbeme. Úsalas para abrir , nunca para cerrar una conversación. Ejemplos para usar con tu equipo:
2. Preguntas de profundización: para clarificar y detallar Cuando tu equipo da una respuesta y necesitas entender mejor, usas este tipo de preguntas. Te permiten ir más a fondo sin que la persona sienta que está siendo interrogada al contrario, siente que le estás prestando atención. Ejemplos para profundizar:
3. Preguntas cerradas: solo al final, para confirmar Las preguntas cerradas tienen respuestas de sí o no. Son útiles para confirmar algo específico al final de la conversación , pero si las usas al inicio, cierran la puerta antes de que puedas entrar. Regla de oro: nunca empieces con ellas. Úsalas solo para cerrar y verificar. Ejemplos de uso correcto al final:
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Una buena revisión no improvisa, se planea. Pero se planea con flexibilidad, no como un interrogatorio con guion fijo. Antes de sentarte con cualquier miembro de tu equipo, define:
Y durante la conversación, recuerda: no es un interrogatorio. Es una conversación con propósito, amena, honesta, orientada a encontrar oportunidades, no culpables. Lo que cambia cuando revisas desde la apertura. Cuando haces la revisión de tu negocio con la actitud correcta y las preguntas correctas, pasan tres cosas:
Un equipo que se siente visto y escuchado en el proceso de revisión es el mismo equipo que va a comprometerse con los planes de mejora que resulten de ese proceso. Eso es lo que marca la diferencia entre una revisión que produce cambios reales y una que solo produce un documento archivado. Artículos relacionados en esta línea de contenido:
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FUENTES DE INFORMACIÓN
Manual de habilidades para auditoría — David Mallen y Christine Collins
Escuela Europea de Excelencia — Ejemplos de preguntas en auditoría interna ISO 9001
Manual de habilidades para auditoría — David Mallen y Christine Collins
Escuela Europea de Excelencia — Ejemplos de preguntas en auditoría interna ISO 9001